Discapacidad y trabajo


Después del tiempo que llevo difundiendo y dedicando al entorno de las personas discapacitas la mayoría de mis trabajos, tanto en mis estudios universitarios del Grado de Educación Social como en otros cursos que he realizado, creo que va siendo hora dar a conocer parte fragmentada de ellos, pues creo que la información recapitulada en cada uno de ellos debe ser divulgada y puesta en conocimiento para que llegue al mayor número de personas posible. Sólo os pediré un pequeño favor, y es que si os gusta cualquiera de estos trabajos o artículos le déis la máxima difusión posible y recordad siempre que lo mejor que podemos hacer por otro no es sólo compartir con él nuestras riquezas, sino mostrarle las suyas.  Gracias por tu interés y tu tiempo.

DISCAPACIDAD Y TRABAJO

Trabajo realizado para la asignatura de: Derechos Humanos  2012

Actualmente, en la situación socioeconómica que estamos viviendo no sólo en España sino en el resto del mundo, donde los recortes presupuestarios en el ámbito social están haciendo estragos en la  sociedad, ataca mucho más directamente a las personas con algún  tipo  de  discapacidad,  ya  que  un  10  por  ciento  de  la  población  mundial, aproximadamente 650 millones de personas, vive con una discapacidad. Son la minoría más grande del planeta, y un 80 por ciento de ellos vive en países en desarrollo.

El artículo 23 de la Declaración de los Derechos Humanos (10/12/1948) dice:

                  Artículo 23

1.  Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.

2.  Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

3.  Toda  persona  que  trabaja  tiene  derecho  a  una  remuneración  equitativa  y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera

otros medios de protección social.

4.  Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Sin embargo, en una encuesta realizada recientemente en Estados Unidos, se reveló que sólo  el  35  por  ciento  de  las personas con  discapacidad  en edad  de trabajar, están realmente trabajando. En otro estudio realizado por la Universidad de Rutgers (EEUU), un tercio de los empleados encuestados afirmaron que las personas con discapacidad no pueden realizar eficientemente las tareas requeridas en el trabajo; la segunda razón más común que se dio para no contratar a personas con discapacidad era el miedo a tener que gastar mucho dinero en instalaciones especiales.

Según Naciones Unidas, las personas con discapacidad tienen derecho a los mismos derechos que el resto de sus conciudadanos; a los mismos derechos civiles y políticos que los demás seres humanos; a las medidas destinadas a permitirles lograr la mayor autonomía posible; y a que en la medida de sus posibilidades, a obtener y conservar un empleo o a ejercer una ocupación útil, productiva y  remunerada y a formar parte de organizaciones sindicales y a que se tengan en cuenta sus necesidades  particulares en todas las etapas de la planificación económica y social.

Ante este panorama y contexto social actual de crisis, las empresas no apuestan por la inserción  laboral  de  las  personas  con  algún  tipo  de  discapacidad  y  los  recortes presupuestarios estatales y autonómicos hacia este colectivo, supone  que las sucesivas generaciones no tengan oportunidad de ejercer profesionalmente.

Personalmente, creo que la falta de oportunidades laborales es la causa principal por la que personas  con discapacidad no acceden al mundo laboral, y los acceden son poco cualificados y están mal remunerados.

La discriminación es una de las cosas que más afecta a la población joven discapacitada, las barreras y los prejuicios de la sociedad constituyen en sí mismos una discapacidad.

Aunque la mayoría de los discapacitados en edad laboral quieren y pueden trabajar, a menudo  deben  afrontar  serios obstáculos en  su  esfuerzo  por  acceder  al  trabajo en condiciones de igualdad, esto supone un grave problema en generaciones venideras de discapacitados, ya que representa (como tradicionalmente ha sido) que estén sujetos al aislamiento socioeconómico. Los discapacitados reclaman con insistencia creciente su derecho a no ser excluidos de los lugares de trabajo y a ser tratados con un espíritu de integración y en plano de igualdad con las personas no discapacitadas, así como su derecho a participar activamente en la vida económica del país. […]